Dicen que cuando una está embarazada le da el llamado síndrome del nido y se pasa el día limpiando, ordenando, organizando la casa ante la llegada del futuro bebé. No sé como llamar el síndrome que yo padezco de otro modo que ataque de vaguería porque estoy muy cansada, no tengo ganas de hacer nada y trabajo bajo mínimos buscando siempre el artilugio que me solucione la papeleta y me haga currar menos. Sinceramente no recuerdo el embarazo de Juan así...
Soy fan de la Tele tienda, y hace como un mes o así, andaba yo en casa de mi madre viendo productos cuando de repente salió el nuevo producto de Vileda: Virobi, marca que yo asocio a la limpieza y calidad "de toda la vida". Pegué un salto y le dije "Madre, yo necesito ésto. Regálamelo para mi cumpleaños".
¿Qué es Virobi? -os preguntaréis-.
Se trata de un robot mopa autónomo que recoge polvo, pelos y pelusas con sólo apretarun botón, incluso bajo los muebles. Se mueve de forma autónoma. Recoge el polvo y lo retiene en la gamuza electrostática. Tiene un diseño especial que permite la limpieza de esquinas y rincones de difícil acceso.
A mi lo que me gusta más de todo es lo fácil que es su uso y el cambio de gamuzas, por supuesto también su precio que es muy baratito, cuesta menos de lo que cuestan otros aparatitos similares que yo haya visto. Tiene dos programas: uno largo que dura 120 minutos y otro corto de 30 minutos. Con el corto se puede limpiar una habitación de unos 30 m2 así que con dos programas cortos la cajita de cerillas en la que vivo estaría limpia cual patena.
Y lo que me ha terminado de convencer es la garantía de dos años. Si el producto se estropea nada de mareos con los servicios técnicos, te lo recogen en casa y te lo cambian por otro totalmente nuevo.
¿Qué más se puede pedir?
¡Ah! si que tenga un diseño chulo que llame la atención... pues ¡Deseo concedido! tunea tu Virobi y llévatelo a casa.
Hay una página www.quelimpierita.com donde en tan solo tres minutitos puedes personalizar tu Virobi y compartirlo. Entre todos los diseños colgados, a partir del 1 de octubre se va a iniciar un periodo de votaciones. Los 10 mejores recibirán en su casa un Virobi con el diseño creado.
Mira algunos ejemplos, qué divertidos ¡Participa que es gratis!
A mi lo que me gusta más de todo es lo fácil que es su uso y el cambio de gamuzas, por supuesto también su precio que es muy baratito, cuesta menos de lo que cuestan otros aparatitos similares que yo haya visto. Tiene dos programas: uno largo que dura 120 minutos y otro corto de 30 minutos. Con el corto se puede limpiar una habitación de unos 30 m2 así que con dos programas cortos la cajita de cerillas en la que vivo estaría limpia cual patena.
Y lo que me ha terminado de convencer es la garantía de dos años. Si el producto se estropea nada de mareos con los servicios técnicos, te lo recogen en casa y te lo cambian por otro totalmente nuevo.
¿Qué más se puede pedir?
¡Ah! si que tenga un diseño chulo que llame la atención... pues ¡Deseo concedido! tunea tu Virobi y llévatelo a casa.
Hay una página www.quelimpierita.com donde en tan solo tres minutitos puedes personalizar tu Virobi y compartirlo. Entre todos los diseños colgados, a partir del 1 de octubre se va a iniciar un periodo de votaciones. Los 10 mejores recibirán en su casa un Virobi con el diseño creado.
Creo que lo mejor es que vosotras mismas veáis qué es lo que hace, una imagen vale más que mil palabras:
Espero que mi madre recuerde mi petición y que el próximo día 6 que es mi cumple, yo tenga entre mis regalos de cumpleaños mi Virobi, ese aparatito que me va a dejar el suelo del piso limpito sin que yo tenga que andar liada con la escoba.
Os invito a que paséis por la página de Virobi y participéis en el concurso, haced vuestro diseño con nenes si los tenéis, pues ellos lo pasarán de miedo y además os darán buenas ideas, que nuestros hijos otra cosa no, pero ¡imaginación y arte! tienen mucho.
Os invito a que paséis por la página de Virobi y participéis en el concurso, haced vuestro diseño con nenes si los tenéis, pues ellos lo pasarán de miedo y además os darán buenas ideas, que nuestros hijos otra cosa no, pero ¡imaginación y arte! tienen mucho.



















